Lo que una fase nos dice sobre la Luna

La Luna refleja la luz del Sol. Desde la Tierra vemos durante su órbita una parte variable de su mitad iluminada; así surgen las fases conocidas. El ciclo de luna nueva a luna nueva dura de media unos 29,5 días. Una fase es, por tanto, una descripción de la relación entre el Sol, la Tierra y la Luna, no un cambio en el que la Luna empiece a emitir luz propia.

La hora y el lugar son datos distintos

Los horarios mostrados usan Europe/Amsterdam, salvo que un valor indique expresamente otra cosa. Una fase tiene el mismo momento astronómico en todo el mundo, pero la hora local varía. Además, un mapa de fases no indica automáticamente si la Luna está sobre el horizonte de tu ubicación o si la nubosidad permitirá verla. Para observarla son importantes las condiciones locales y las horas de salida y puesta.

Usa el calendario de la forma que mejor te convenga

Puedes seguir las fases lunares por curiosidad, para fotografía o como un momento recurrente para anotar cosas. Si usas la Luna de forma simbólica, decide tú mismo un ritual adecuado, como mirar hacia delante o cerrar un ciclo. Los cálculos no demuestran ninguna influencia astrológica sobre las relaciones, la salud o los resultados económicos. En nuestro método puedes leer cómo se calculan los datos y qué control de fuentes se ha realizado.